La actividad se desarrolló en el auditorio de la Secretaría de Energía y Ambiente y puso en común el estado de situación del Programa Nacional de Etiquetado de Viviendas (PRONEV), los avances de su implementación en Río Negro, el procedimiento de auditoría de etiquetas y experiencias provinciales e internacionales vinculadas a la construcción sostenible.
En la apertura, el Secretario de Energía Eléctrica de Río Negro, Santiago Yanotti, destacó el valor estratégico de seguir profundizando esta agenda en la provincia y remarcó que el etiquetado de viviendas sigue siendo un desafío central para el país y para las jurisdicciones.
El funcionario subrayó además el papel que viene desempeñando Río Negro en este proceso. En ese sentido, valoró el empuje sostenido de los equipos técnicos provinciales para avanzar con la implementación del programa y sostuvo que la nueva etapa requiere profundizar el trabajo con municipios y organismos reguladores para sumar incentivos concretos.
Río Negro cuenta con marco jurídico propio desde la Ley Provincial N° 5546 y su reglamentación vigente, además de la adhesión al esquema nacional. La exposición provincial mostró que ya se alcanzaron 298 viviendas etiquetadas, con una red técnica integrada por 113 certificadores, 75 inscriptos en el registro provincial, 5 formadores, 4 docentes y 4 auditores.
También se informó que Río Negro ya aprobó sus primeras 18 etiquetas definitivas de viviendas luego del procedimiento de auditoría, un paso clave para otorgar mayor solidez técnica, trazabilidad y valor al sistema.
La Directora de Evaluación de Proyectos y Regulación de la Secretaría de Energía Eléctrica de Río Negro, María del Carmen Rubio, remarcó durante su exposición que “hoy Río Negro ya cuenta con un marco normativo, con una red de certificadores en crecimiento y con las primeras etiquetas aprobadas, lo que demuestra que el programa dejó de ser una expectativa para convertirse en una herramienta concreta”.

Durante su intervención, Yanotti planteó que el etiquetado debe ser entendido como una herramienta concreta para mejorar la manera en que se consume energía y para reducir problemas estructurales del sistema.
“Si los usuarios consumiéramos bien, habría muchísimo menos inconveniente de inversiones, de calidad de servicio, y una de las primeras maneras de consumir bien es tener una casa eficiente”, afirmó. Y agregó: “Gastamos a veces mucha plata en enseñar a consumir y muy poca plata en decir, bueno, para que no haga falta tanto consumo en el momento cero”.

Uno de los puntos más destacados de la apertura fue la articulación que Yanotti hizo entre el etiquetado energético y otras políticas que la provincia impulsa para mejorar el acceso seguro a la energía en sectores vulnerables.
“Estoy muy contento de que desde el Gobierno de la provincia de Río Negro se está trabajando en eficientizar viviendas en barrios populares”, expresó. Explicó que muchas familias “hicieron la casa con lo que pudieron y después se climatizan, se calientan con lo que pueden”, una situación que en invierno muchas veces deriva en incendios, intoxicaciones o pérdidas materiales.
En ese contexto, detalló que la Provincia viene trabajando junto a la distribuidora EDERSA en el acceso seguro y regular a la energía, incorporando además mejoras concretas en aislación térmica. “Ahora estamos trabajando en el tema de celulosa proyectada en pared y en techo, y realmente le cambia térmicamente la casa”, afirmó. Según explicó, esta mejora permite reducir la dependencia de otras fuentes de calefacción y transforma de manera directa las condiciones de habitabilidad.
El segundo bloque de la jornada permitió ampliar la mirada sobre la eficiencia energética en viviendas a partir de experiencias y soluciones aplicadas en otros contextos. En ese marco, se compartió el caso de Chile en el desarrollo e implementación de su reglamentación térmica, mostrando la evolución de sus estándares para techumbres, muros, pisos ventilados, ventilación, infiltraciones y análisis de condensación. La exposición también repasó la actualización de exigencias según zonas térmicas y climáticas y mostró resultados concretos de certificación y desempeño energético en distintos edificios, como parte de una política sostenida de construcción sustentable.
Otro de los aportes estuvo a cargo de Saint-Gobain, empresa coorganizadora del encuentro, que presentó su línea de soluciones constructivas livianas para obtener una buena calificación energética, con foco en aislación, envolventes, barreras de vapor e hidrófugas, sistemas EIFS y alternativas para fachadas, muros, techos y pisos ventilados. En línea con su enfoque global, la compañía trabaja en el desarrollo de materiales y soluciones orientadas a reducir el impacto ambiental de la construcción, mejorar el confort térmico y acústico y acompañar edificaciones más eficientes y sostenibles. En Argentina, Saint-Gobain desarrolla y comercializa soluciones a través de marcas como Weber, Isover, Megaflex y Placo.
En el encuentro, representantes de Nación repasaron la evolución del PRONEV, creado en el ámbito de la Secretaría de Energía y hoy en etapa de implementación en las jurisdicciones adheridas. Según se informó, el programa cuenta actualmente con 16 jurisdicciones adheridas y una plataforma centralizada para el etiquetado de viviendas.
Además, se compartió la experiencia de Santa Fe, donde el sistema avanzó con una reglamentación robusta, mayor participación de colegios profesionales, nuevas instancias de preetiquetas y etiquetas de proyecto, y beneficios impositivos vinculados a la eficiencia energética.

La jornada dejó en claro que la eficiencia energética en viviendas ya no es solo una discusión técnica, sino una herramienta concreta para mejorar la calidad de vida, reducir consumos, ordenar inversiones y acompañar una construcción más sostenible.